¿CREES ESTAR PADECIENDO UN FLEMÓN? ¿SABES REALMENTE LO QUE ES?

Los flemones son inflamaciones de gran consideración aparecidas en las encías. Son muy dolorosos y sin embargo, son realmente comunes.

Los flemones son el resultado de las infecciones causadas por las colonias de bacterias. Suelen tener su origen en los dientes, desde donde se van extendiendo y atacan hacia la pulpa y finalmente la raíz del diente. Es la infección la que provoca la hinchazón de los tejidos y como consecuencia de esto el intenso dolor. Y cuidado, aquí llega la advertencia, si no se trata a tiempo, a parte de postergar el intenso dolor, la infección puede acabar llegando hasta el soporte del diente atentando contra el diente mismo.

Los flemones tienen su origen en las caries, también en  enfermedades de encías como la gingivitis, a veces pueden ser la consecuencia de un golpe, y en menor medida puede desencadenarlo una pulpitis, de la que hablaremos en próximos posts. Averiguar la causa del flemón del paciente es clave para definir un tratamiento.

Diagnosticar un flemón es, por desgracia, relativamente fácil. El síntoma por excelencia es la inflamación de la cara o la mejilla. Suele ir acompañada de un dolor intenso, muy localizado y punzante. Es  tan molesto que apenas permite masticar, provoca hipersensibilidad  y suele provocar mal sabor de boca y mal olor de aliento. En algunos casos graves puede cursar fiebre y hasta debilidad general. Por supuesto, lo primero y más urgente es  venir a vernos. No te automediques. Aunque creas tenerlo muy claro. El tratamiento requiere eliminar la infección radical y definitivamente para evitar su reaparición y ello pasa siempre por el criterio de profesionales que no arriesgan con tu salud. Nosotros te exploraremos a fondo, haremos radiografías si es necesario para ver  el alcance de la infección, y una  vez controlado el proceso actuaremos para eliminar el problema definitivamente,

El tratamiento suele implicar antiinflamatorios y antibióticos. En una segunda fase, y  si el diente afectado está insalvablemente dañado, es posible que haya  que valorar la extracción del diente (en cuyo caso se optaría por reemplazarlo por un implante que permita la recuperación total de la función y el aspecto original). Aunque no es nuestra primera opción, ni mucho menos. Y desde luego, una vez superado, lo más importante es ser inflexible con el cuidado de la higiene bucodental. Los flemones interrumpen todos nuestros planes, nuestro bienestar, arruina nuestro estado anímico y lo más importante, es una enfermedad que atenta nuestra salud. Ante la menor duda, ven enseguida a visitarnos. ¡La primera visita es gratuita!

¿TE DUELE AL MORDER?

Si te duele al morder o masticar es que, claramente, algo no va bien. Unos dientes sanos no duelen, y si lo hacen, aunque sea poco y de vez en cuando, es razón más que justificada para venir a visitarnos. Es importante saber qué está pasando y averiguar si ese dolor puede estar impulsando o siendo el síntoma de una patología grave.

El dolor con la mordida cursa cuando ha habido un golpe y se ha producido una fisura o una fractura, cuando se da un cuadro de periodontitis avanzado que llega incluso a provocar la movilidad de los dientes, también duele cuando padecemos bruxismo, cuando las encías se han retraído y hay demasiada exposición de la dentina, y muy comúnmente también puede haber dolor cuando se inflama el nervio de un diente. El nervio de los dientes duele cuando hay una caries en estado avanzado, cuando un empaste o una corona están un poco altos o también cuando hay alguna fractura en la raíz del diente o la muela.

En el caso de que el dolor lo esté provocando una fisura o una fractura, puede ser delicado ya que puede que el nervio esté afectado y nos podemos encontrar con que hiciera falta una endodoncia.

En todos los casos es importante venir a visitarnos cuanto antes.  Lo primero porque vivir con dolor es un sufrimiento innecesario que puede  afectar a todos los ámbitos de nuestra vida. Y lo segundo porque un pequeño dolor hoy puede convertirse en un gran dolor o enfermedad el día de mañana. El dolor siempre es un indicador de que algo no va bien, y si somos inteligentes, lo correcto es prestarle la atención que precisa.

No lo dudes más. Si  te duele al morder pásate a vernos que seguramente te devolveremos la sonrisa.

¿APRIETAS LOS DIENTES POR LA NOCHE? ESTO TE INTERESA

Hay una gran parte de la población que aprieta los dientes por la noche. Es algo bastante común. Sin embargo no hay mucha gente que sepa bien por qué ocurre por la noche y qué consecuencias tiene para la salud.

El bruxismo nocturno puede ser el origen  de una serie de trastornos y molestias bastante desagradables para quien lo padece que tarde o temprano acaban precisando ayuda médica.

El bruxismo no suele detectarse hasta que sus efectos no se manifiestan en alguna dolencia. Tengamos en cuenta que ocurre de noche  cuando no estamos conscientes. Lo normal es que sea la causa de intensos dolores de cabeza, dolores musculares, desgaste rápido de los diente y hasta retracción de encías. Si tienes la suerte de dormir al lado de alguien que padece bruxismo nocturno quizás has oído el típico chirrido que se produce cuando se frotan los dientes entre sí.

En realidad es un mecanismo de la mandíbula totalmente perjudicial que muchas veces se pone en relación con trastornos del sueño. No obstante la edad, la dieta, la forma de vida, los niveles de estrés, el consumo de medicamentos y hasta la posición de los dientes puede acentuar esta patología.  

Cuando se diagnostica bruxismo se trabaja en dos direcciones. La primera, la reconstrucción, si fuera necesario, de los dientes dañados;  y la segunda, la más importante, la corrección del hábito para evitar que siga produciéndose. Hay  bruxismos moderados y algunos muy severos que pueden incluso hacer despertar al paciente.

Si existe desgaste lo notarás porque tus dientes empiezan a limarse y a perder su forma original. En algunos casos puedes comprobar que el desgaste se corresponde con la forma que tienen los dientes contrarios cuando los juntas. Existen muchas técnicas de reconstrucción de los dientes desgastados. Por otro lado, cuando un paciente presenta  bruxismo casi en el 100% de los casos se le suele prescribir el uso de una férula de descarga que se coloca, como un protector, en los dientes y evitar  que durante la noche los dientes se froten entre sí, contribuyendo poco a reducir el hábito.

Algunas líneas de investigación sugieren que el bruxismo nocturno en realidad es heredero de un bruxismo diurno mucho más ligero que nos pasa más desapercibido. La cuestión está en que cuando dormimos y perdemos el control de ciertos movimientos, el hábito consolidado durante el día se manifiesta con más intensidad durante la noche. También podemos contribuir a solucionar el problema poniendo consciencia de cuándo podemos estar apretando los dientes durante el día para así poder empezar a detectarlo por la noche. Pero en cualquier caso, si tienes dolor de cabeza, dolor de mandíbula y tus dientes empiezan a presentar cierto desgaste, te  recomendamos encarecidamente que te pases a vernos. Nos encantará poder ayudarte  a conservar la salud de tus dientes.

¿SABES LO QUE ES LA PIORREA? ¿LA SUFRES? ¿SABES CÓMO TRATARLA?

Verdaderamente su  horrible nombre hace justicia a la gravedad de la enfermedad a la que se refiere. También se la conoce como periodontitis y no se oye  hablar mucho de ella pero es bastante más común de lo que nos pensamos.  

Ya os imagináis por la foto que se trata de una enfermedad que afecta a las encías  y al resto de tejidos encargados de sujetar  los dientes. Lo  que resulta verdaderamente grave es que se trata de una enfermedad irreversible. Por eso es muy muy importante  prevenirla. Tengamos en cuenta que se trata de la enfermedad que más pérdida de dientes  provoca.

Para que la piorrea no aparezca es fundamental mantener unos buenos hábitos de higiene y limpieza bucodental. Y, como siempre decimos, una buena salud pasa por lo cinco pasos mágicos: cepillado, hilo dental, enjuagues, irrigación y visitas frecuentes a nuestra clínica.

La piorrea tiene su antecedente directo en la inflamación e infección de encías. Las encías son el indicador de nuestra salud, y si cuando presentan mal aspecto no las tratamos, entonces podemos prepararnos para padecer esta desagradable enfermedad.

El causante directo de la piorrea es la placa bacteriana, la misma que también provoca caries y sarro. Los desechos de las bacterias que anidan en nuestros dientes todos los días, si no son eliminados acaban con nuestros dientes y también con nuestras encías. Además también provocan mal aliento. Empiezan atacando a las encías, y poco a poco ganan terreno hasta provocar la recesión de encías, sangrados, inflamaciones, dolor, la movilidad de los dientes y  finalmente  la pérdida de estos. Si además de unos malos hábitos de higiene también fumamos, padecemos diabetes, o estamos sometidos a tratamientos con fármacos entonces las probabilidades de sufrir periodontitis es mucho mayor.

El síntoma más claro de la piorrea es una recesión exagerada de la encía que comienza a dejar expuesto el diente en dirección a la raíz. Cuando más diente está expuesto menos sujeción tiene, más movilidad empieza a presentar y más rápidamente alcanzaremos su pérdida definitiva. Este proceso va acompañado de inflamación y enrojecimiento de la encía, dolor, hipersensibilidad e incluso cambio de posición de los dientes y sangrado.

Aunque la enfermedad es irreversible existen tratamientos. Todo depende del estado en que  se encuentre la enfermedad. Lo primero siempre es limpiar a fondo toda la zona, incluyendo raspado y alisado. En ocasiones es necesario limpiar el sarro de las encías mediante intervención quirúrgica. Y en casos muy avanzamos, para poder reconstruir la encía perdida, hace falta optar por injertos. Si la piorrea ya se ha cobrado algún diente se puede pensar en implantes siempre en función de la calidad y el estado del hueso en el que pondría. Estas medidas contienen el avance de la enfermedad y hasta cierto punto reconstruyen sus daños, pero ojo, si no se camia de hábitos, en pocos meses el problema puede volver a regenerarse.

Teniendo en cuenta además que la piorrea puede llegar a ser contagiosa, hay innumerables razones para cuidar la salud bucodental desde este  preciso momento. Ya no es algo que te afecta solo a ti, a tu salud, a tu imagen, sino también a la de las personas que te rodean y comparten vida contigo.

Si crees que tienes una encías que presentan un proceso recesivo, pásate cuanto antes a vernos para que podamos valorar y tomar medidas inmediatamente. Te  garantizamos que saldrás con una sonrisa.

¿TE FALTA ALGÚN DIENTE?

Sustituir un diente perdido es importante por varios factores. El más importante, una cuestión de salud, pero también es importante de cara a la masticación, el equilibrio mecánico muscular de tu boca, cuestiones fonéticas y por supuesto la estética.

Algunos pacientes que han perdido uno o varios dientes de repente empiezan a empeorar sus hábitos alimenticios debido a las molestias que le ocasiona. En otros casos también se puede ver afectado el habla o la pronunciación. La pérdida de un  diente puede provocar la movilidad de los dientes adyacentes debido al nuevo espacio  generado. Los dientes adyacentes pueden tender a inclinarse o incluso a tratar de contactar con otros espacios de sus dientes opuestos generando nuevos espacios interdentales indeseados.

Las encías están claramente relacionadas con la presencia o ausencia de un diente. La pérdida de un diente enseguida desencadena la reducción de encía y a continuación la pérdida de hueso como consecuencia de la no rehabilitación del hueco generado. Esta  retracción en la encía tiene además una consecuencia directa y es la hipersibilidad en los dientes adyacentes a la zona del diente perdido.

Si a consecuencia de una pérdida los dientes adyacentes comienzan a moverse, el equilibrio postural de toda la mandíbula comienza a perderse. La oclusión o masticación deja de ser cómoda, empiezan a aparecer anomalías y con el tiempo molestias y hasta patologías en la mandíbula.

Todo esto por no hablar de las caries. El nuevo espacio provocado por la pérdida de un diente facilita la acumulación de placa en zonas de difícil acceso para el cepillado diario, lo que acelera exponencialmente la creación de caries. Por esta razón, aunque la pérdida de un diente no afecte a la sonrisa evidentemente y solo afecte a alguna pieza trasera, en lo que tiene que ver con la salud, la pérdida de un diente  es igualmente grave indistintamente de su posición.

Cuando hemos perdido un diente  y no rehabilitamos inmediatamente zona, el hueso que ayudaba a sujetar el diente perdido empieza a reabsorberse y esto dificulta la colocación de un implante ya que disponemos de menos base de sujeción.

Una de las grandes ventajas de los implantes frente a otros tratamientos más  tradicionales como las prótesis de quita y pon o los puentes son su comodidad y su durabilidad. Un implante es definitivo, fijo y puede quedar para toda la vida. Permiten hacer vida totalmente normal, morder, masticar y limpiar los dientes sin ningún problema, y hablar con toda perfección.

Los implantes tienen  ventaja respecto de los puentes tradicionales en que no perjudican a los dientes adyacentes, ya que van anclados directamente al hueso de base y no así a los dientes contiguos. Los implantes no necesitan que los dientes adyacentes sean tocados para nada. Tampoco hacen falta ganchos o elementos de sujeción más allá del tornillo que sirve de soporte a la corona o nuevo diente.

La recuperación  tras la colocación de un implante es inmediata. La amplia mayoría de los pacientes que se someten a un implante pueden hacer vida normal a partir de las 24 horas.

Por todo ello, si has perdido un diente te recomendamos que vengas a vernos cuanto antes para que te coloquemos un implante y puedas volver a disfrutar de una buena salud y una bonita sonrisa cuanto antes. ¡Te esperamos!

¿SON SEGUROS LOS PRODUCTOS BLANQUEADORES DE DIENTES?

El blanqueamiento de dientes es una opción cada vez más al alcance de todos los públicos muy cómoda y con muy buenos resultados. Existen varias técnicas y también varios productos que logran aclarar el tono de nuestros dientes y acercarlo a un blanco que consideramos más estético.

Antes de continuar queremos abrir un paréntesis para puntualizar que si bien en DENTAL ARGEME estamos totalmente abiertos a tratamientos blanqueadores que ayudan a mejorar la estética de la sonrisa (de hecho ofrecemos esos tratamientos), también recomendamos hacer alguna lectura sobre el tono natural de los dientes que  explique por qué los dientes sanos no son necesariamente tan blancos como a veces la publicidad y los medios nos hacen creer.

Aclarado esto, uno de los procedimientos más extendidos es el blanqueamiento realizado en casa bajo las instrucciones de nuestros profesionales. Para ello se utiliza una concentración baja de peróxido de carbamida o de hidrógeno que se aplica mediante una férula fabricada especialmente para el paciente con la forma de su dentadura durante algunas horas durante varios días.

Nos son pocas las personas que alguna vez han dudado sobre la salubridad de estos productos. Para su tranquilidad podemos afirmar que numerosísimos estudios han demostrado que estos productos no dañan el esmalte y como prueba han sido documentadas muchas imágenes que muestran la superficie dental intacta en lo que respecta al mantenimiento de la estructura del esmalte.

Cuando hablamos de los tratamientos con peróxido de carbamida o de hidrógeno que ofrecemos en DENTAL ARGEME y garantizamos su total salubridad por podemos generalizar y extender nuestras recomendaciones a cualquier producto que no conlleva una prescripción médica y un acompañamiento profesional. En el mercado hay un sin fin de productos que prometen buenos resultados en poco tiempo y siempre conviene ser muy cautos a la hora de aplicar productos en nuestro cuerpo. Uno de los efectos secundarios e indeseados de estos productos es la hipersensibilidad. Si a esto se suma una baja tasa de éxito en el blanqueamiento obtenido, el resultado puede ser muy frustrante.


Por todo esto lo mejor es venir a visitarnos aunque sea para enseñarnos el producto que quieres utilizar o para contarnos cuáles son tus inquietudes. Estamos aquí para ayudarte a lucir una sonrisa bonita.

¿SABES A QUÉ EDAD DEJAN DE CRECER, MOVERSE Y FORMARSE LOS DIENTES?

Los dientes son algo así como un sándwich de presión. Por un lado está impulsados por la fuerza que le provoca  la erupción y su aparición en la boca, y por otro lado está la fuerza que la mandíbula ejerce en el sentido opuesto por la mordida u oclusión. Luego también están los límites naturales, los labios y las mejillas, y  por último está el constante roce de la lengua, lengua que por cierto, cabe recordar, que se trata del músculo más fuerte de nuestro organismo.

Este pequeño recorrido nos da una nueva visión de hasta qué punto los dientes están sometidos a presión en direcciones opuesta y hasta qué punto tiene mérito que apenas se muevan teniendo en cuenta la cantidad de fuerzas que reciben. Esto es así gracias al impresionante ligamento que lo sujeta al soporte del hueso.

También es interesante pararse a valorar la intensidad y duración de las presiones a las que un diente está sometido. Hay fuerzas intensas de corta duración como la mordida o la deglución, pero también hay fuerzas más leves pero constantes  en el tiempo, como son las que ejercen los tejidos blandos en reposo y las fibras de las encías, y  que marcan una gran diferencia en cuanto a la movilidad y posición de los dientes.

Solemos creer que una vez que los dientes definitivos han aparecido ya no se mueven, y  no es cierto. ¡Los dientes se mueven y mucho! No solo se mueven sino que siguen creciendo también en diferentes direcciones. Desde los 8 y hasta los 20 años o más los dientes siguen ganando cuerpo, dimensión y crecen de forma equilibrada en cada uno de sus elementos anatómicos. Una correcta formación está considerada aquella que mantiene el equilibrio de crecimiento entre cada uno de sus elementos y da lugar a una oclusión correcta entre cada diente y su opuesto. Ahora bien, hay muchos casos en los que ciertas partes de los dientes crecen antes que otros y esto da lugar desequilibrios entre las fuerzas que presionan al los dientes y provocan giros, inclinaciones, malas oclusiones, sobreerupciones, deformaciones, etc.

Por eso es tan importante  hacer un seguimiento exhaustivo del crecimiento de los dientes durante la adolescencia y encauzar en todo lo posible la colocación de los dientes finales con ortodoncias hacia una posición no solo sana sino también estética. En DENTAL ARGEME encontrarás a un equipo profesional de especialistas que velarán por que tus dientes alcancen y mantengan la posición que mejor le siente a tu salud y a tu sonrisa desde la infancia. ¿Por qué no te pasas a que te echemos un vistazo y veamos cuál es estado de tu salud  bucodental? La primera visita es totalmente gratuita. ¡Y nos gusta verte sonreír!

¿TE CASAS Y TE PREOCUPA TU SONRISA?

No serías ni la primera ni el primero que a propósito de su boda decide que ha llegado el momento de arreglarse la sonrisa. Todos sabemos que llegado el momento la cuestión no solo es que vas a ser la protagonista de una ceremonia inolvidable, sino que todo quedará inmortalizado para siempre en miles de fotos que revisaremos una y otra vez. Tiene todo el sentido del mundo que si cuidamos vestido, cabello, maquillaje, zapatos, flores, ceremonia, comida, y hasta orden de invitados, también pensemos en cuidar el aspecto de nuestros dientes. Y en realidad, podemos afirmar que con una buena planificación, a partir del momento en que una pareja decide casarse, suele ser posible llevar a cabo casi cualquier tratamiento destinado a lucir una sonrisa perfecta llegado el gran día.

Lo primero y más importante es venir a vernos y hacer una valoración y diagnóstico exhaustivo del estado de tu salud bucodental y del aspecto de tu sonrisa en general. La imagen es un aspecto muy personal y forma también parte de nuestro trabajo escuchar las dudas, los miedos y hasta los deseos de nuestros pacientes para saber asesorarles, informarles y acompañarles en sea cual sea el proceso que decidan emprender en dirección a la mejora de su aspecto y salud. Ten en cuenta que hay mucha, muchísima gente, que no se atreve a confesar sus anhelos en cuanto a su sonrisa. Todos vamos por la calle y vemos constantemente sonrisas que pueden despertar nuestro deseo de lucir unos dientes más blancos, más grandes, más pequeños, más colocados, con menos encía y por supuesto más sanos.

Los profesionales que conformamos el equipo de dental argeme estamos aquí para enseñarte todas las posibilidades, informarte a fondo sobre los diferentes tratamientos aptos para el estado de tu salud y también acorde a tu. anatomía maxilofacial. Piensa que, como en todos los campos, nuestros especialistas a veces solo necesitan 1 ó 2 segundos para sospechar qué cosas pueden estar siendo causa de disgusto, preocupación o incluso complejo.

Lucir una sonrisa perfecta, hoy en día está a nuestro alcance. Existen muchísimas formas de mejorar el aspecto de nuestra sonrisa, desde la simple limpieza a los tratamientos de carillas e implantes pasando por las endodoncias invisibles. Si el día de la boda llegamos a la ceremonia con unos dientes preciosos no solo será síntoma de alegría y belleza, sino también, y lo más importante, de salud. Y la salud es lo más brillante que todos podemos atesorar.

Si tienes alguna idea, alguna pregunta, algún miedo, complejo o curiosidad, pásate a vernos, con confianza. Estaremos encantadas de atenderte, escucharte y charlar contigo sobre las posibilidades disponibles. Ya sabes que nos gusta verte sonreir. Y además la primera visita es completamente gratuita. Podemos asegurarte que saldrás con una gran sonrisa interna y externa. ¡Te esperamos!

¿SABES REALMENTE LO QUE ES UN IMPLANTE?

Los implantes dentales son la mejor técnica que existe hoy en día para reemplazar un diente natural que por cualquier causa ha sido extraído. La técnica es tan fiable y está tan perfeccionada que el aspecto y la funcionalidad del implante no tiene nada que envidiar a las del diente original.

Técnicamente los implantes son solo la sujeción en forma de tornillo que se coloca en el hueso maxilar y sobre el que se coloca la corona del nuevo diente. Sin embargo, su uso extendido hace que cuando coloquialmente hablamos de implantes nos refiramos a la sujeción y también a la corona.

Lo más importante a tener en cuenta de los implantes es que son biocompatibles gracias a que están fabricados con titanio completamente tolerable por el organismo y fácil de incorporar en el hueso donde va colocado. A parte, este material también contribuye excelentemente a que la sujeción sea perfecta. Resulta interesante apuntar que el titanio es un elemento muy duro y altamente resistente a la corrosión que suele ser utilizado para mecanismos altamente complejos como aviones, helicópteros, naves espaciales, blindajes de guerra, relojes, etc.

Antes de la incorporación de un implante es muy importante examinar a fondo el estado de la encía y el tejido alrededor del lugar que ocupará para estar seguros de que no hay riesgo de caries, enfermedad periodontal u. otras patologías. Si ese fuera el caso, lo primero sería resolver esas patologías y finalmente colocar el implante.

Una vez que hemos comprobado que tu encía permite la incorporación de un implante, se aplica anestesia local o bien sedación consciente, dependiendo de la cantidad de implantes o de las condiciones del paciente. Hecho esto, se coloca el tornillo, y sobre este un diente provisional que servirá para respetar el tiempo de curación y regeneración de la parte tratada sin perder capacidad de masticado y sin tener ningún hueco vacío.

Una vez que el implante ha arraigado correctamente en el hueso, se procede a la incorporación del diente final.  Los resultados siempre son altamente satisfactorios. Es de hecho lo más parecido a estrenar dientes nuevos: permiten masticar y. mantener una higiene bucodental perfectamente a la vez que lucen una espléndida sonrisa.

Si crees que necesitas un implante, ¿por qué no te pasas a que te echemos un vistazo y resolvamos tus dudas? Recuerda que la primera visita es totalmente gratuita. ¡Y nos gusta verte sonreír!

¿SABES CÓMO AFECTA EL COLESTEROL A TUS DIENTES?

Si eres un paciente con colesterol y estás tomando medicación, debes prestar atención a tus encías. Pero antes, pongámonos en contexto.

En primer lugar, debemos recordar que el colesterol es una sustancia fundamental para nuestro organismo presente sobretodo en las estructuras de las membranas celulares y además tiene un papel esencial en, por ejemplo, la generación de ácidos biliares, vitamina D y hormonas esteroideas. De hecho es tan importante que el cuerpo no lo elimina, sino que lo conserva. Es por ello que, como todo en la vida, su exceso es un problema.

El principal riego de tener un exceso de colesterol es que se acumula en las paredes de las arterias dañadas con el riesgo de provocar quistes sebosos o depósitos de grasa que tienen el aspecto de manchas amarillentas y que atentan contra el correcto flujo sanguíneo. En casos extremos estos depósitos grasientos pueden llegar a detener completamente el paso de sangre por algunas arterias, provocando anginas de pecho, dificultades respiratorias, o incluso cuadros más graves.

Lo normal es que el hígado se encargue de compensar los niveles de colesterol, pero como todos sabemos, algunos pacientes, por diversas causas relacionadas con el metabolismo y los hábitos alimenticios, no logran equilibrar esos niveles y requieren ciertos cuidados y medicaciones.

En lo que tiene que ver con la salud bucodental, el colesterol obliga a medicaciones que impactan plenamente en el estado de las encías de los pacientes. Suelen provocar agradamiento de encías, inflamaciones, alteración del normal aspecto, algo de dolor e incluso sangrados. Como ya hemos visto en otros posts, las encías son un pilar fundamental de nuestra salud oral. Las encías son el manto que recubre y sujeta el diente, y no solo hay que tratar de mantenerlo limpio, sino también libre de afecciones secundarias provocadas por fármacos.

Por ello, si eres un paciente que toma medicación para el colesterol, no sol debes venir a visitarnos como mínimo cada seis meses, sino que es fundamental que nos informes de la medicación que estás tomando para que podamos hacer un seguimiento aún más exhaustivo de los normal de tus encías y asegurar de que no se están provocando problemas colaterales al tratamiento para el colesterol.

Recuerda que nos gusta verte sonreír. Si tienes alguna pregunta, no dudes en llamarnos o venir a visitarnos. Estaremos encantados de atenderte.